Creo que lo encontré, fue hace un par de días en Puerto Madero, es un área bastante amplia de Buenos Aires, es como un gran río artificial en medio de la ciudad, en donde hay veleros y restaurantes en medio. Ahí está el puente de la mujer, que es uno de los lugares más famosos de por acá.
El atardecer ahí fue bonito, por estos lares el sol se va muy tarde. Entonces las 8 PM se siente muy claro todo, como si fueran las 4 PM en Guate. Caminé un largo trecho y aprecié como el sol se iba ocultando. Creo que el mundo se sintió distinto por ese instante. Como que todo lo que he hecho hasta el momento convergió en ese punto, para darme cuenta de mi misión en este planeta: nunca ser normal. Me gustaría ponerle su toque romanticón, pero creo que me he dado cuenta que lo mejor es no hacerlo.
Hay mucha vida y muchas cosas por delante, que quizás mi enfoque de vida aún sigue sin definirse y tampoco estoy muy seguro de lo que busco.
Ahhh, la vida es muy frustrante. De verdad.










