Extracto:
Diré que fue un viaje de un fin de semana. No surgió como algo planificado, de hecho, fue porque estaba leyendo que en México encontraron una ciudad maya llamada Valeriana (o algo así) y la espinita de sumergirme más en la cultura maya me llamó la atención. Luego leí que La Danta era una de las pirámides más grandes del mundo y que prácticamente está aún llena de vegetación, una completa vergüenza. Así que dije «bueno, nunca he ido a Tikal, ¿por qué no ir a dar una vuelta?» y fue así como decidí reservar el hospedaje y los vuelos.
Con los días, me empecé a sentir un poco abrumado, porque realmente eso de viajar solo es algo nuevo para mí. Intenté convencer a algunos amigos, pero ninguno estaba disponible. Luego de reflexionar, pensé que era una buena oportunidad de conocerme a mí mismo y terminé yéndome yo solo.
Petén es un lugar bastante bonito. Yo nunca había ido anteriormente.
Estuve en la Isla de Flores, El Remate y Tikal. Renté un carro, porque tenía la impresión que para ser un viaje solitario, debía tener toda la disponibilidad del mundo. Así que estuve todo esos días por mi cuenta y fue bastante fascinante. Logré ver a los monos aulladores (dicen que son súper raros verlos a menudo). Además fui al Templo IV, donde se grabaron las escenas famosas de Star Wars y también en la plaza central. Creo que fui en temporada baja, no vi muchas personas, lo que estuvo genial de cierta forma.
Creo que ese viaje ha sido un pequeño logro (fue a finales de octubre, súper reciente). Desde entonces, tengo la impresión que me falta ver el mundo y pues ahora siento que quedarme en mi casa por más tiempo no es una opción, que hay un mundo por delante esperándome.








